martes, 12 de septiembre de 2017

Capítulo 5: La vuelta al cole





Era el primer día de cole para Pedrito y Carlota. Las vacaciones se habían acabado y tocaba volver a la rutina y reencontrarse con los amigos. Como todos los años, doña Sofía y don Alberto, los acompañarían en su primer día. En familia se llevaban mucho mejor los nervios ;)


-Venga niños, acabaros el desayuno. A ver si vamos a llegar tarde ya el primer día -dijo doña Sofía a sus hijos-.
-Eso, eso, no os despistéis que ya no estamos de vacaciones -dijo don Alberto.


-Pues yo tenía ganas de empezar ya el cole -dijo Carlota.
-Mira que eres rara, Carlota. No me digas que tienes ganas de volver a hacer deberes..
-No es eso, tonto, es que tengo ganas de ver a Renata. Hace mucho que no puedo jugar con ella...



-Pero Carlota, ¡si Renata vino a jugar contigo la semana pasada! -contestó su madre sorprendida.


- Es verdad, cielito -le dijo don Alberto-. Renata ha venido mucho a casa estas vacaciones. Habéis jugado mucho juntas.
-Ya, pero es que ahora la voy a ver CADA DÍA -contestó Carlota entusiasmada-. ¡Eso es todavía mucho mejor!


-Anda, vamos a recoger los libros, no vayamos a hacer esperar a Renata -contestó burlón Pedrito.


-Jo, pues yo estoy un poco nervioso -le confesó Pedrito a su hermana en la habitación-. A mí no se me da tan bien eso de volver al cole.



-Carlota, ¿y si nos despedimos de las marionetas antes de irnos?



-Qué bonitas son, ¿verdad? -dijo extasiada Carlota. 
Hacía poco que las tenían y estaban los dos encantados.
-Sí que son bonitas. ¡Y además muy divertidas! A la vuelta del cole -dijo solemne su hermano-, después de los deberes, jugamos con ellas.
-Síiiiiii -contestó Carlota entusiasmada.



Eran unas marionetas perfectas para su teatrillo. Un regalo que les había hecho una buena amiga* hacía un tiempo y que ellos disfrutaban muchísimo.

*Gracias, Dolors por tu colaboración en mi minimundo ;) 


-Lo que más me gusta de volver al cole son mis botas* nuevas, Carlota. Voy a poder jugar a fútbol la mar de bien. ¡Van a chutar solas!
-A mí me encantan los zapatos* que me ha comprado mamá. ¡Son de mi color preferido!

*De la maravillosa tienda en Etsy MorganaMiniArtShop



Y así llegaron al cole, en compañía de sus padres, equipados con sus libros y sus zapatos nuevos.


-Bueno, niños -dijo don Alberto-, que vaya muy bien el día.
-No te preocupes, cielo -dijo doña Sofía a su hijo-. Verás como en seguida se te pasan los nervios.
-Si ya casi se me ha pasado -dijo Pedrito sacando pecho.



Muy cerca de ellos otra madre despedía a su hija.
-Que vaya muy bien, Lola. Verás como pronto haces nuevos amigos.
-Sí, mami, ya tengo ganas de conocerlos a todos.



Y así los padres se despidieron de sus niños y niñas con una sonrisa y buenos deseos. Quizá no sólo los más pequeños tenían un pequeño nudo en el estómago.

Doña Sofía se había fijado en la joven madre que despedía a su hija. Eran nuevas en el colegio y se acercó a ella para presentarse.




-Hola, buenos días. Me llamo Sofía y este es Alberto, mi marido. ¿Sois nuevas en el colegio?
-Hola, sí, encantada. Me llamo Greta. Mi hija Lola empieza este curso y está encantada. A ver qué tal le va.


-Seguro que le irá bien -le dijo don Alberto-. Es una escuela estupenda. 
-A ver si hay suerte y Lola coincide con Carlota y Pedrito. Es una clase muy maja -dijo doña Sofía. 
-Ojalá que sí. Lola es muy sociable y en seguida hace amigos, pero a mí me cuesta más, soy bastante más tímida que ella -dijo Greta algo nerviosa-.
-Tú tranquila -le dijo doña Sofía con una amplia sonrisa-, poco a poco...


Los niños vieron a sus amigos nada más llegar y todo fueron gritos y saltitos de alegría.



-Renata!
-Carlota!
Las dos amigas se abrazaron como si no se hubieran visto la semana pasada, ni la anterior, ni la otra...



-Samuel, cómo va eso?
-Pedrito, cómo va eso?
Los chicos no fueron tan efusivos, pero desaparecieron por arte de magia los nervios que habían llevado en la barriga.


La señorita Emilia se dirigió a la clase.

-Niños, os voy a presentar a una nueva compañera. Se llama Lola y va a estar con nosotros a partir de este año.
Los niños se callaron y la miraron intrigados.



-Lola, te sentarás al lado de Carlota. Ella te ayudará a instalarte la mar de bien, ¿verdad que sí?


Carlota estaba encantada.
-Sí, claro que sí. Luego te lo enseñamos todo Renata y yo.
-Muchas gracias. Estoy algo nerviosilla, espero que se me pase pronto.
-Claro que sí -dijo Carlota-. El primer día es normal. Hasta mi hermano Pedrito estaba nervioso.


-Niños -dijo la señorita Emilia- empezaremos el día con una bonita redacción. El tema: Mis vacaciones. A ver qué tal se os da. Luego las leemos todas.


-Pues parece que ya no estoy nervioso -se dijo Pedrito-. Y me parece que este curso pinta muy bien. Esa niña tiene unas trenzas muy bonitas...



-Oye, Carlota. ¿Y a tí te gustan los Monsters?
-¡Mucho! ¡y a mi hermano también!

Lola dibujó una sonrisa de entusiasmo en su cara. ¡Había tenido mucha suerte con Carlota!





CONTINUARÁ...

jueves, 7 de septiembre de 2017

Capítulo 4: Nuevas vecinas



Greta Gómez y su hija Lola acaban de llegar al barrio. Vienen de muy lejos dispuestas a empezar una nueva vida. Ha sido difícil, pero por fin han llegado al que será su nuevo hogar, un local con vivienda de lo más cuco.



-¿Te gusta, Lola?




-Mucho, mami. ¡Es todo taaan bonito!




-Yo voy a ir ahora a trabajar un poquito. Mira, te pongo más cerquita la estufa, que ha refrescado, y te quedas aquí jugando un rato mientras limpio un poco la tienda antes de cenar -le dijo su madre- ¡Que mañana abrimos, Lola!



- Mami, yo me quedo aquí viendo la tele. ¡Que es la hora de Los monsters!
-Vale, cielo, pues tú quédate aquí tranquilita viendo la tele mientras yo recojo. Luego preparo la cena en un plis plas y nos vamos prontito a dormir. Cualquier cosa, me avisas que estoy aquí al lado.




- Ya empieza, mami, ¡ya empiezaa! -gritaba toda entusiasmada (Lola era fan de Los Monsters, por eso le gustaba vestir con pichi negro).





-Vaya, parece que no me va a echar mucho de menos -se dijo Greta, divertida.





Así que Greta se dedicó a limpiar su adorada peluquería para tenerlo todo listo al día siguiente para la apertura. Había costado llegar allí, pero lo había conseguido. Un nuevo hogar para ella y para Lola, lejos del pasado y plagado de sueños y nuevas ilusiones. Todo iría bien.




Últimos retoques ...




... y un repasito al suelo.



Probando la nueva instalación eléctrica, Greta se dio cuenta de que tenía una peluquería maravillosa.




Y se emocionó...




¡Las chicas del barrio iban a tener una peluquería de lo más moderna y glamourosa!




CONTINUARÁ...